martes, 17 de mayo de 2022

ASÍ HIZO DIOS A LOS MAESTROS.

 

ASÍ HIZO DIOS A LOS MAESTROS. 


Escuchen - les dijo el Señor con acento afable.


-Tú elegirás ser médico. Salvaràs   vidas, quitaràs dolor, darás esperanza a los enfermos.


-Tú seràs un gran arquitecto.  Asombrarás con tus obras majestuosas a hombres y mujeres, embellecerás las calles y ciudades del mundo.


-Tú, sabrás de leyes humanas. Darás orden y juicio  al hombre y justicia en sus actos. Serás abogado.


-Tú, transformarás con tus inventos la vida de las personas, seràs un innovador. Dominaràs la tecnología.


Y entonces , me miró, y al notar mi  desconcierto, me dijo con infinita bondad, pero a la vez con energía!


-Tú serás formador.


De tus manos surgirán los médicos, los hombres de leyes, los inventores.

Por tus palabras vertidas en la mente pura y limpia de un niño, harás surgir al líder, al sabio, al artista, al humanista que dará un mejor rumbo a la humanidad.


Pero, te advierto, no habrá gloria para tu labor, serás el cimiento que no se ve, y que sin embargo, sostiene la grandeza de las obras.


Al final, sólo  quedarà en la mente de aquellos que te escucharon, tal vez, el eco de tus enseñanzas. Pero en su corazón no podrán olvidar que fuiste el impulso para hacer de su destino lo que soñaron.


Regresarás a mí, humilde, satisfecho , tranquilo y con tu alma alimentada por bellos recuerdos, y con eso sentirás que fuiste recompensado, que es suficiente!


 Tú serás ....

              MAESTRO.

martes, 4 de enero de 2022

¿Quién escribió la Biblia? Aquí los autores de cada libro

Muchas veces nos preguntamos quién escribió tal o cual libro de la Sagrada Escritura. Y es que algunos autores son bien conocidos entre los católicos, sin embargo algunos de ellos no se conocen. He aquí una lista con los autores que se conocen o presumen de cada libro según la tradición de la Iglesia y otras investigaciones. ¿Quién escribió el Antiguo Testamento? Pentateuco: La tradición sostiene que Moisés escribió el Pentateuco (los ‘cinco libros’ que contienen al Génesis: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio). Josué: No sabemos con certeza quién escribió el libro de Josué. El libro recibió su nombre por Josué, su personaje principal y sucesor de Moisés, y cubre unos veinticinco años de la historia de Israel bajo su dirección. Jueces: La tradición judía declara que Samuel escribió o compiló el libro. Sin embargo, el libro refleja la perspectiva de una época mucho más posterior, alrededor del 721 a. de C. (véase Jueces 18:30). Esa perspectiva sugiere que el autor o los autores vivieron mucho después de Samuel. Rut: Su protagonista es Rut, antepasada del rey David y Jesucristo. La tradición rabínica sostiene que Samuel escribió este libro en la segunda mitad del siglo XI a. n. e. Aunque la crítica reciente sugiere una fecha posterior al exilio (alrededor de 500 a. n. e.), el lenguaje que se utiliza en el libro, así como sus referencias a las costumbres y condiciones imperantes en el siglo XII a. n. e., recomiendan la aceptación de Samuel como autor de este libro. 1 y 2 Samuel: El Talmud le atribuye a Samuel todo la obra que lleva su nombre; esta extraña opinión fue adoptada más tarde por el Papa San Gregorio I (Magno), quien ingenuamente se convenció de que Samuel escribió los hechos ocurridos después de su muerte por revelación profética. La tradición rabínica y la mayoría de los primeros escritores cristianos le atribuyen a este profeta la parte que se refiere a su tiempo (1 Sam. 1 – 24); el resto a los profetas Gad y Natán. 1 y 2 Reyes: Según el Talmud de Babilonia (Baba bathra, fol. 15, 1), su autor es el profeta Jeremías. No pocos entre los exégetas antiguos y modernos consideran esto como probable. 1 y 2 Crónicas: Dos libros de la Biblia que contienen un resumen de historia sagrada desde Adán hasta el final del Cautiverio. Los libros de Crónicas fueron, sin duda, escrito después de la Restauración, puesto que la genealogía de la casa de David se lleva más allá de Zorobabel (1 Crón. 3,19-24), y se cita el propio decreto de Ciro permitiendo el regreso. Los escritores más antiguos generalmente le atribuían la autoría a Esdras. La mayoría de las estudiosos modernos no católicos le atribuyen la obra a un escritor desconocido y sitúan su fecha entre los años 300 y 250 a.C. Esdras: La autoría es desconocida, aunque la tradición atribuye la autoría del libro al personaje de Esdras. Es interesante percibir que una vez que Esdras sale en escena, el escritor cambia de escribir en tercera persona a primera persona. Nehemías: La tradición atribuye la autoría del libro al propio Nehemías, gobernador de Judea, aunque esta teoría no puede comprobarse por medios técnicos. Es casi seguro que en su origen haya sido escrito por la misma mano que Esdras, aunque cambios de orden, adiciones y sustracciones han desordenado a ambos libros de tal modo que este aserto es también muy difícil de demostrar. Hay partes del libro escritas en primera persona como si las hubiese redactado el propio Nehemías (Neh. 1-7, 12:27-47 y 13), pero también hay capítulos enteros en que se lo menciona en tercera persona (Neh. 8, 9 y 10). Tobías: El libro de TOBÍAS fue escrito hacia el año 200 a. C. y sólo se ha conservado en varias versiones griegas y latinas, bastante diversas unas de otras. No sabemos nada acerca del autor de este libro; apenas que se trataba de un judío versado en historia y teología y que posiblemente haya vivido en tiempos de la Diáspora. Es probable que el mismo Tobías escribió parte de la obra original en la que utiliza la primera persona del singular Judit: No está claro si el Libro de Judit fue escrito originalmente en hebreo o en griego, sin embargo se sabe que el autor de este libro sin ninguna duda vivió y escribió en Palestina. Ester: Aunque se desconoce el nombre del autor, el libro fue escrito por un judío familiarizado con las costumbres y el idioma persa. Mardoqueo o Esdras pudieron haberlo redactado. 1 Macabeos: El nombre del autor de I Macabeos permanece ignorado. Analizando el texto de su libro sabemos que se trataba de un judío fiel y leal a su patria y su religión, y totalmente convencido de la justicia de su causa. Era, además, un profundo conocedor de las cuestiones técnicas atinentes a su teología. 2 Macabeos: No la conocemos con exactitud, pero el original griego de Jasón de Cirene se escribió entre los años 130 y 125 a.C. Por lo tanto, el recopilador y autor de II Macabeos tiene que haber redactado este resumen entre 125 y 63 a.C. Sólo se puede afirmar que no es el mismo de I Macabeos. Job: Su autoría no se sabe a ciencia cierta, aunque la tradición lo atribuye a Moisés. Según la tradición, Moisés pudo conocer la historia de Job durante su huida del Bajo Egipto. Si este fuera el caso, Job era un habitante de la península arábiga, situada al este del imperio. Salmos: En los títulos de 73 salmos en la versión hebrea dice “de David”, mientras que 12 salmos son “de Asaf”, 11 “de los hijos de Coré”, 2 “de Salomón”, otros “de Moisés”, Hemán y Etán y 35 están sin atribución alguna. La versión griega atribuye 82 salmos a David. También en el Nuevo Testamento se da por supuesta la autoría davídica de algunos salmos. Por ejemplo Jesús cita el salmo 110, declarando que David fue el autor: «¿Qué pensáis acerca del Cristo? ¿De quién es hijo?» Dícenle: «De David». Díceles: «Pues ¿cómo David, movido por el Espíritu, le llama Señor, cuando dice: “Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies?” Si, pues, David le llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?» Mateo 22:42-4523​ Proverbios: Los Proverbios se atribuyen tradicionalmente al rey Salomón. Los capítulos 10 al 22, 16 así como 25 al 29 son atribuidos a Salomón y al menos se puede demostrar, por medio del uso que en ellos se hace de géneros literarios más arcaicos como el dístico, que son de los más antiguos del libro. Eclesiastés: Eclesiastés es un libro postexílico,​ cuyo autor se llama a sí mismo “hijo de David” y “rey en Jerusalén” (Eclesiastes 1:1), atribuido tradicionalmente, al igual que el Libro de Proverbios, al rey Salomón. Actualmente su autoría se considera un misterio. Varios círculos de eruditos niegan la autoría salomónica. El Cantar de los Cantares: Cantar de los Cantares, conocido también como Cantar de Salomón o Cantar de los Cantares de Salomón, es uno de los libros del Antiguo Testamento y del Tanaj es atribuido al Rey Salomón. Sabiduría: La autoría de la Sabiduría, también conocido como Libro de la Sabiduría de Salomón, se atribuye a Salomón, hijo y sucesor del rey David. Eclesiástico: También conocido como el Libro de Sirácida. El autor del Libro del Eclesiástico no es el rey Salomón, a quien, según atestigua San Agustín, se le atribuye la obra a menudo “debido a cierta semejanza de estilo” con el de los Proverbios, Eclesiastés y el Cantar de los Cantares; pero, como dice el mismo santo doctor, a quien “los más eruditos” (al parecer entre los escritores de la Iglesia de la época) “saben muy bien que no se debe adjudicar” (En la Ciudad de Dios, Lb. XVII, cap. XX ). En la actualidad, la autoría del libro se le asigna universal y correctamente a un cierta “Jesús”, sobre cuya persona y carácter se ha conjeturado mucho pero en realidad se conoce muy poco. En el prólogo griego a la obra, se da el nombre propio del autor como Iesous, y esta información es corroborada por las suscripciones encontradas en el original hebreo: 1,27 ( Vulg. 1, 29); 51,30. El apellido de su familia era Ben Sirá, como concuerdan en atestiguar el texto hebreo y las versiones antiguas. Isaías: Isaías (el hijo de Amoz) es el autor del libro de Isaías. Su nombre significa “el Señor es Salvación”. El primer versículo de este libro designa a Isaías, el hijo de Amoz, como su autor. En cuatro ocasiones Isaías asegura haber tenido la visión y recibido la profecía que contiene este libro. Jeremías: Jeremías es el responsable de todo o gran parte de este libro. El compañero más cercano de Jeremías fue su secretario fiel, Baruc, quien escribía las palabras de Jeremías mientras el profeta se las dictaba (36:4-32). Lamentaciones: Tanto la tradición judía como la cristiana atribuyen el libro a la pluma de Jeremías, apoyando sus afirmaciones en el hecho de que el contenido de los poemas corresponden a la época en que vivió el profeta. Sin embargo, el único indicio es una sola frase en II Crónicas: “Jeremías compuso una lamentación sobre Yosiyahu”.3​ A pesar de que en efecto el libro se escribió en forma inmediata a los hechos, es difícil certificar la atribución. Baruc: El llamado Apocalipsis griego de Baruc, también conocido como Libro III de Baruc o 3 Baruc, es un escrito apócrifo israelita del Antiguo Testamento, atribuido a Baruc, escriba y secretario del profeta Jeremías durante el exilio en Babilonia (s. VI a. C.). Ezequiel: El Profeta Ezequiel es el autor del Libro (Ezequiel 1:3) Él fue un contemporáneo tanto de Jeremías como de Daniel. Origen: 593 y el 565 a. n. e. Daniel: El Libro de Daniel es un libro bíblico en el cual se relata la vida del profeta Daniel, exiliado en Babilonia, así como sus profecías. El libro de Daniel identifica al profeta Daniel como su autor Oseas: El libro se atribuye al profeta Oseas (profeta), activo en Israel entre 722 a. Joel: La autoría de este libro se atribuye a Joél, profeta, el hijo de Petuel. Una plaga de langostas había llegado para disciplinar a la nación. Joel hizo un llamado al pueblo para que regresara a Dios antes de que ocurriera un juicio mucho mayor. Este libro contiene en sí mismo un importante mensaje: Dios juzga a las personas por sus pecados, pero es misericordioso con los que se vuelven a El, y les ofrece salvación eterna. Amós: Fue profeta en Israel, el reino del norte, durante el reinado de Jeroboam II (783 a.C – 743 a. C.). Escribió el libro que lleva su nombre. Se le considera uno de los Doce Profetas a quienes se denomina “profetas menores” por la brevedad de sus libros. Abdías: Se desconoce casi todo acerca del autor del libro. Según ciertos autores, el profeta Abdías habría sido un príncipe enviado por el rey Josafat para adoctrinar al pueblo judío, junto con otros dos príncipes. De acuerdo con esta hipótesis, la profecía de Abdías data de entre los años 848 y 841 a. C. Jonás: Jonás 1:1 identifica específicamente al Profeta Jonás como el autor del Libro de Jonás. Miqueas: El autor del Libro de Miqueas fue el Profeta Miqueas (Miqueas 1:1) Nahúm: El autor del Libro de Nahúm se identifica a sí mismo como Nahúm. Nada se sabe del profeta Nahum, cuyo nombre significa consolación, excepto que procedía de Elcos. El libro data de después del año 612 a. n. e. (que es la fecha en que se cumplieron sus profecías). Habacuc: El libro de Habacuc se atribuye al profeta Habacuc. Fue escrito probablemente entre el 610 y el 605 a.C. Es el octavo de los doce profetas menores, contemporáneo de Jeremías y Sofonías. Sofonías: El primer versículo del libro atribuye su autoría a “Sofonías, hijo de Kusí. De este versículo y del análisis del contenido del libro se cree que la actividad del profeta se desarrolló en el reinado de Josías.(640-609 a. C.). Hageo: Libro de escritura sagrada escrito aproximadamente entre el 536 a 520 a.C. por el profeta Hageo. Fue escrito a cautivos que regresaron a Jerusalén por el mismo Hageo. Contiene cuatro profecías, todas ellas relacionadas con la reedificación del templo. Zacarías: Algunos eruditos aceptan que el libro es el escrito de un individuo: el profeta Zacarías. Actualmente la mayoría de los eruditos opinan que la primera parte del libro fue escrita por el profeta y posteriormente revisada por alguno de sus discípulos. Malaquías: Fue escrito a los judíos regresados del cautiverio y los sacerdotes por el profeta Malaquías. Mensajero de Jehová, escribió este libro después de reconstruido el templo, quizás en el siglo IV A.C. Posiblemente este no era el verdadero nombre del autor, puesto que Malaki significa ‘mi mensajero’, ‘mi enviado’ o ‘mi ángel’ en hebreo. ¿Quién escribió el Nuevo Testamento? Mateo: La tradición, que se remonta a Papías de Hierápolis, atribuye su autoría a San Mateo, discípulo de Jesús que había sido un recaudador de impuestos. Marcos: El autor del Evangelio según San Marcos es él mismo, discípulo de Jesús, fundador y primer obispo de la Iglesia de Alejandría. Lucas y Hechos de los Apóstoles: Lucas, quien fuera discípulo de Pablo de Tarso es considerado por la tradición cristiana el autor del Evangelio según san Lucas y de los Hechos de los Apóstoles. Juan: El autor del Evangelio según san Juan es el mismo discípulo Juan, también conocido como el “discípulo amado”, que fue uno de los discípulos más destacados de Jesús. Epístolas paulinas: Las epístolas paulinas son un conjunto de trece cartas (epístolas) escritas o atribuidas a San Pablo y redactadas en el siglo I: Romanos, 1 y 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2 Tesalonicenses, 1 y 2 Timoteo, Tito y Filemón. Hebreos: Se desconoce su verdadero autor. Tampoco puede ser datada con precisión, aunque existe consenso en que fue escrita entre los años 60 y 65 del siglo I. Santiago: El autor, que se da a sí mismo el nombre de “Santiago, siervo de Dios y de nuestro Señor Jesucristo”, es el Apóstol que solemos llamar Santiago el Menor. 1 y 2 Pedro: 1 Pedro 1:1 y 2 de Pedro 1:1 identifican al autor de los libros de Pedro (1 y 2), como el apóstol San Pedro. El Libro de 1 Pedro fue escrito probablemente entre el 60 y el 65 d.C. El Libro de 2 Pedro fue escrito hacia el final de la vida de Pedro. Puesto que Pedro fue martirizado en Roma durante el reinado de Nerón, su muerte debe haber ocurrido antes del 68 d.C. Probablemente él escribió 2 Pedro entre el 65 y el 68 d.C. 1,2 y 3 Juan: 1, 2, y 3 Juan han sido atribuidos desde los primeros tiempos de la iglesia al apóstol Juan, quien también escribió el Evangelio de Juan. El contenido, estilo, y vocabulario parecen apoyar la conclusión de que estas tres epístolas fueron dirigidas a los mismos lectores que el Evangelio de Juan. Judas: La Epístola de Judas es uno de los libros de Nuevo Testamento de la Biblia. El autor se identifica como Judas, el hermano de Santiago (Judas 1:1). Apocalipsis: Apocalipsis 1:1, 4, 9 y 22:8 específicamente identifica al autor del libro de Apocalipsis como el apóstol Juan. El Libro de fue escrito probablemente entre el 90 y el 95 d.C.

lunes, 12 de abril de 2021

Cristo murió por los impíos

 


En una ocasión, mientras un reconocido predicador exhortaba en una universidad sobre la muerte de Cristo por la humanidad, un joven universitario se paró de su asiento y preguntó: ¿Cómo la muerte de un solo hombre puede salvar del infierno a millones? A lo que el predicador respondió: ¿Sabes por qué? Porque aquel solo hombre, puedes poner al lado de Él lo más bello, lo más brilloso, juntar todas las constelaciones, juntar a todos los hombres que han existido y nada de todo eso se puede comparar a la santidad, a la hermosura de aquel solo hombre. ¡Aleluya! La muerte de Cristo en la cruz nos salvó del infierno y del pecado, ¡sí!, un solo hombre querido hermano.

En el mundo han existido varios hombres que han hecho grandes esfuerzos por destruir la esclavitud, por crear los derechos humanos, por hacer libres e independientes a ciertos países que han estado gobernados por una dictadura imperante, sin embargo, ninguno de esos hombres está a la altura de aquel varón de dolores, de aquel Cristo que ofreció su vida como sacrificio para salvar a personas malas y corruptas.

El apóstol Pablo escribió sobre esto a los Romanos:

6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.

7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.

8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Romanos 5:6-8

Lo primero es, que cuando nosotros estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, el mismo Dios ofreció a su único Hijo por sacrificio por nuestros pecados, ofreciéndonos la salvación y librándonos de una muerte eterna en el infierno.

¿Quién sería capaz de amar como ha amado Cristo? ¿Quién sería capaz de darlo todo como Cristo lo ha dado todo? Cristo lo dió todo por nosotros, se humilló hasta lo sumo, estregó su preciosa vida por nosotros en una cruz, abandonando su trono de gloria. ¡Alabemos a Cristo por esto y vivamos para Él y su gloria!

Dios ha mostrado por nosotros la máxima expresión de amor, que siendo nosotros pecadores, envió a su Hijo a morir por nosotros.

viernes, 9 de abril de 2021

Confía en Él, y Él hará


Es importante que confiemos en Dios, porque Dios es quien nos sostiene y nos ayuda a seguir de pie, es bueno recordar que sin Él nada somos y nada podemos hacer, nuestras vidas deben estar siempre puestas en las manos del Dios todopoderoso.

El Dios fuerte y valiente nos defenderá y nos guardará del maligno, no importa quien se levante en tu contra. Dios peleará por ti y vencerá y quitará todo aquello que te haga o quiera hacerte la guerra.

Sean como el tamo delante del viento,
Y el ángel de Jehová los acose.

Salmos 35:5

Dios siempre está atento, Él defiende a sus hijos, los cuida y le muestra el camino hacia la salvación. El ángel de Jehová nos defiende y quita todos los obstáculos, el maligno está atento a que caigamos para señalarnos con el dedo acusador.

Sea su camino tenebroso y resbaladizo,
Y el ángel de Jehová los persiga.

Salmos 35:6

El salmista veía la maldad de estos hombres, pero al ver sus maldades entonces declaraba estas palabras diciendo, que su camino sea de oscuridad y que en un momento cayera en el resbaladero, y que el ángel de Jehová le persiga en todo su camino.

Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo;
Sin causa cavaron hoyo para mi alma.

Salmos 35:7

Este hombre tenía un corazón agradable y hacia misericordia con las demás personas sin importar lo que habían hecho, pero también aparecían quienes le tenían envidia y le querían matar. Pero Dios nunca se apartaba de él, siempre estaba presto para ayudarle y para destruir sus adversarios.

De manera que si confiamos en Dios todo saldrá bien, porque todo aquel que tiene su confianza puesta en el Dios todopoderoso, le irá bien todo el tiempo, Dios es nuestro ayudador, nuestra fortaleza, él es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Cree en Él y Él hará, el Dios que cuidó del Salmista David también cuidará de ti.

miércoles, 7 de abril de 2021

Permaneced en Él


 El camino del evangelio no es tan fácil como vivir una vida normal haciendo lo que nosotros queremos, el camino del evangelio implica muchas cosas, la principal de todas es negarnos a nosotros mismos, a nuestros gustos, y muchas veces a nuestros sueños, porque de esta manera enseñamos al mundo que no tenemos nada que ver con este lugar temporal, sino que esperamos una ciudad celestial, cuyo artífice y arquitecto es Dios.

No solamente fuimos llamados para ocupar un lugar más en la iglesia, sino que hemos sido llamados para permanecer en Dios, en sus enseñanzas, vivirlas y de esta manera estar firmes para cuando lleguen esos momentos difíciles en la vida cristiana. No es como muchas personas pintan hoy un evangelio moderno, sino que se trata del evangelio de la cruz queridos hermanos, de sufrir por Él y vivir para Él.

27 Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.

28 Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.

29 Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.

1 Juan 2:27-29

La doctrina bíblica es una parte esencial de la vida cristiana y precisamente de esto nos habla el apóstol en estos versos. La manera de nosotros permanecer en Dios es guardando su Palabra, pero para nosotros poder guardarla tenemos que estudiarla.

La Biblia dice que toda la Palabra de Dios es útil para enseñar, para corregir, para reprender, para redargüir. La Palabra de Dios es útil para hablarnos en nuestros momentos duros, para hacernos volver al camino, para mantenernos firmes en el día malo.

Permanezcamos en Cristo y su Palabra, para cuando llegue aquel día en que el Hijo de Dios se manifieste, podamos irnos juntamente con Él y vivir toda una eternidad diciendo Santo Santo, Santo es el Señor.

martes, 6 de abril de 2021

SEMANA SANTA: Lo que dice la Biblia y cómo debemos reaccionar los cristianos al respecto

 


La semana santa se celebra en gran parte del mundo… Pero, ¿Qué es lo que las Escrituras dicen sobre esto?


SEMANA SANTA: Lo que dice la Biblia y cómo debemos reaccionar los cristianos al respecto

Podemos entender que, la Iglesia Católica impuso las fechas de la semana santa en los calendarios y lo estableció como día festivo; para conmemorar la muerte, pasión y resurrección de Cristo.

Si bien esto no parece nada malo, los cristianos debemos comprender que primero, no nos regimos bajo los estatutos, doctrina y actividades del catolicismo.

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Y segundo, y más importante, es que no tomamos la muerte de Jesús en la cruz como algo que celebraremos 7 días cada año, sino como algo diario que experimentaremos y celebraremos, recordando su amor y misericordia, con el que nos ha alcanzado y dado el regalo de la vida eterna.

No se trata de conmemorar la cruz, se trata de experimentarla y vivirla constantemente, para recibir sus beneficios, inmerecidos, pero recibidos por la gracia; eso aprenderás en este vídeo. ¡No te lo pierdas!



Cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de Él


 Nuestro padre celestial es bueno, y Jesucristo nos pone un gran ejemplo sobre esto en el momento que habla sobre que ningún padre que su hijo le pida algo le da una piedra, cuánto más nuestro Padre celestial. Queridos amigos, servimos a un Dios bueno, un Dios que hace descender la lluvia sobre el bueno y el malo, que hace que la tierra de su fruto sobre todos, nuestro Dios no mira nuestra condición para bendecirnos, me refiero, no tenemos que ser buenos para recibir la bendición de Dios, porque de así ser nadie sería bendecido en este mundo, puesto que bueno solo hay uno y es nuestro amado Creador.

Muchos pasajes de la Biblia nos dicen que tenemos que acercarnos confiadamente a Dios y si pedimos bajo su voluntad, Él nos dará lo que queremos. La Biblia dice que todo lo que pidiéremos nos será dado, pero tenemos que cuidarnos de pedir mal, pues, Santiago le dice a la iglesia que ellos pedían y no recibían porque pedían mal. Por esto es bueno que conozcamos cuál es la voluntad de Dios, la cual es perfecta y buena.

Juan dijo en su primera carta:

21 Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios;

22 y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.

23 Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.

1 Juan 3:21-23

Esta confianza que tenemos en Dios no puede ser superficial, tenemos que perseverar en sus mandamientos, en la gracia que se nos ha sido dada, hacer las cosas que son agradables delante de Él, amar a nuestro prójimo, y de esta manera Dios contesta nuestras peticiones, porque todo aquel que anda en sus mandamientos, que vive una vida consagrada a Dios pide bajo su voluntad.

Otra cosa que debemos tener muy en cuenta es mantener esa chispa de creencia en Jesucristo, creer con todo nuestro corazón que Dios le ha levantado de los muertos y que un día viene por su amada iglesia y seremos levantados juntamente con Él.

martes, 30 de marzo de 2021

El Señor es mi ayudador

 


Todo el tiempo tenemos a nuestro Señor como nuestro ayudador. Dios es quien nos sostiene en momentos buenos y malos, aun cuando tenemos necesidad, Él no nos deja solos, siempre está atento de todo lo que necesitamos.

No tengamos envidia de las demás personas que vemos prosperando, gocémonos y demos gracias a Dios por la bendición de los demás, porque Dios en su infinita misericordia les ha permitido recibir una bendición.

Sean vuestras costumbres sin avaricia,

contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo:

No te desampararé, ni te dejaré;

Hebreos 13:5

No despreciemos ni tengamos en poco lo que tenemos, gocémonos en Dios y seamos buenos administradores, porque Dios se agrada de esta maravillosa obra que hacemos en su nombre.

El Dios que adoramos no nos deja solo, Él siempre está con nosotros, aunque no lo veamos, pero su creación lo declara y pronuncia su grandeza por toda la eternidad. Él es un Dios que se mantiene mirando sus hijos, y que donde quiera que ellos estén, ahí Él estará para ayudarnos y protegernos de toda asechanza del maligno.

de manera que podemos decir confiadamente:
El Señor es mi ayudador; no temeré
Lo que me pueda hacer el hombre.

Hebreos 13:6

Cuando leemos el libro de los salmos nos vamos a encontrar palabras dichas por el Salmista David, y es que este hombre se encontraba en momentos de angustia, pero recurría a Dios todopoderoso para que le ayudara y le protegiera de sus adversarios. Algo que tenía este hombre era que siempre estaba confiado en que Dios llegaría en su auxilio.

 Acordaos de vuestros pastores,

que os hablaron la palabra de Dios;

considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.

Hebreos 13:7

Debemos dar ejemplo de lo que somos, y como hijos de Dios tenemos que dar por gracia lo que por gracia hemos recibido, pero si recibimos cosas buenas pues de esto vamos a dar, y esto nos ayudara a dar testimonio de nuestro Señor de Jesucristo.

Seamos sabios, pero no en nuestra propia opinión, sino que pidamos a Dios para que nos ayude a tener sabiduría de lo alto, y que también nos ayude a aumentar nuestra fe y que así mismo se aumente cada día.

lunes, 22 de marzo de 2021

Lo que es imposible para nosotros, es posible para Dios

 


El ser humano está lleno de limitaciones, no podemos alcanzar todo lo que queremos, incluso, nuestra propia vida está limitada a un día morir. Nuestros pensamientos son tan limitados que muchas veces no podemos entender las cosas de Dios, en fin, muchísimas cosas son imposibles para nosotros, pero la buena noticia es, que a pesar de nosotros tener tantas limitaciones e imperfecciones, podemos reposar sobre un Dios perfecto para el cual no existe nada imposible.

Por supuesto, cuando decimos que para Dios no hay nada imposible esto queda demostrado cuando leemos la Biblia, nos damos cuenta de todos los milagros y grandes maravillas que Dios ha hecho a través de todos los tiempos, y no podemos dejar de mencionar la maravilla más grande que Dios ha hecho en nosotros, la cual es la transformación de nuestros corazones.

La Biblia nos narra una historia bien conocida por nosotros, la del joven rico,  y es ahí donde Jesús dice que es difícil que un rico entre al reino de los cielos, entonces sus discípulos se quedan impresionados y pronuncian las siguientes palabras:

26 Y los que oyeron esto dijeron: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?

27 Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.

Lucas 18:26-27

En el versículo 27 encontramos el centro de este artículo: “Para Dios no existe nada imposible”. Es bueno que comprendamos esto agarrados de la voluntad de nuestro Creador. Para Dios no existe nada imposible, ya que Él es Creador de todo, no hay cosa difícil que Dios no pueda hacer, no hay obstáculos que Dios no pueda vencer, no hay fortalezas que Dios no pueda destruir.

Querido hermano y amigo, nuestro Dios es fortaleza en el día de la angustia, es refugio en la más cruel tempestad, es la fuerte roca indestructible, la Biblia dice que Él es el fuerte de Israel, el poderoso de Jacob, la vid verdadera,  la rosa de Sarón, la roca que dio de beber en el desierto a los israelitas, el maná que descendió del cielo, columna de fuego y columna de nubes, la luz de este mundo, el agua que salta para vida eterna, la figura más impresionante que ha cruzado por este mundo, el fiel consejero, Dios omnipotente. Y te aseguro que en este simple párrafo no puedo describir todo el poderío de Dios, incluso, me tomaría eternidad de eternidades y aun así no podría describir su inmensa bondad y poder. ¡Gloria a Dios!